martes, 20 de octubre de 2015

EL PRINCIPIO DEL RESPETO
«En toda acción e intención, en todo fin y en todo medio, trata siempre a cada uno - a ti mismo y a los demás- con el respeto que le corresponde por su dignidad y valor como persona»

Como ser humano que eres tienes dignidad y valores inherentes, solo por  tu condición básica de ser humano. El valor de los seres humanos difiere del que poseen los objetos que usamos. Las cosas tienen un valor de intercambio. Son reemplazables. Los seres humanos, en cambio, tienen valor ilimitado puesto que, como sujetos dotados de identidad y capaces de elegir, son únicos e irreemplazables.

El principio de respeto,  supone un respeto general que se debe a todas las personas. Como profesional que te estas formando y preparando, debes contemplar y poner en práctica el valor del respeto hacia los demás, aprende a escuchar, el que cree que ya lo sabe todo está estancado. El mundo cambia continuamente y  tu cambias con el y cada persona o situación que se presenta en tu vida  son oportunidades para aprender a crecer. Colócate “en la piel” del otro   tú no sabes la situación difícil  que otros puedas estar viviendo.  No seas intransigente, que alguien tenga un defecto, que haga o diga cosas improcedentes,  no lo condena como persona. Por lo tanto, no rechaces, discrimines o maltrates a otros porque no hacen lo que tu deseas o esperas.

Nadie es más ni menos que tú, acepta a los demás con sus defectos y cualidades, sin juzgarlos con ligereza. Cuando vives con respetos hacia los demás, te vuelves más tolerante, paciente, comprensivo, cumplidor y responsable de tu participación en el mundo
Un criterio fácil que puede usarse para determinar si tu estas tratando a alguien con respeto consiste en considerar si la acción que va a realizar es reversible. Es decir: ¿querrías que alguien te hiciera a ti la misma cosa que tú vas a hacer a otro? Esta es la idea fundamental contenida en la Regla de Oro: «trata a los otros tal como querrías que ellos te trataran a ti».
EL RESPETO HACIA LOS DEMÁS
“Un hombre estaba poniendo flores en la tumba de su esposa, cuando vio a un hombre chino poniendo un plato de arroz en la tumba vecina.
El hombre se dirigió al señor chino y le preguntó, levemente burlón:
-       Disculpe señor ¿de verdad cree usted que el difunto vendrá a comer el arroz?
-       - Si – Respondió el hombre chino – Cuando el suyo venga a oler sus flores..”

MORALEJA
Respetar las opiniones del otro, es una de las mayores virtudes que un ser humano puede tener. Las personas son diferentes, por lo tanto actúan diferente y piensan diferente.
No juzgues… solamente comprende…y si no puedes comprender, siempre respeta.



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