EL PRINCIPIO DEL
RESPETO
«En toda
acción e intención, en todo fin y en todo medio, trata siempre a cada uno - a
ti mismo y a los demás- con el respeto que le corresponde por su dignidad y
valor como persona»
Como
ser humano que eres tienes dignidad y valores inherentes, solo por tu
condición básica de ser humano. El valor de los seres humanos difiere
del que poseen los objetos que usamos. Las cosas tienen un valor de
intercambio. Son reemplazables. Los seres humanos, en cambio, tienen valor
ilimitado puesto que, como sujetos dotados de identidad y capaces de elegir,
son únicos e irreemplazables.
El principio de respeto, supone un respeto general que se debe a todas
las personas. Como profesional que te estas formando y preparando, debes
contemplar y poner en práctica el valor del respeto hacia los demás, aprende a
escuchar, el que cree que ya lo sabe todo está estancado. El mundo cambia
continuamente y tu cambias con el y cada
persona o situación que se presenta en tu vida
son oportunidades para aprender a crecer. Colócate “en la piel” del otro
tú
no sabes la situación difícil que otros
puedas estar viviendo. No seas
intransigente, que alguien tenga un defecto, que haga o diga cosas improcedentes,
no lo condena como persona. Por lo
tanto, no rechaces, discrimines o maltrates a otros porque no hacen lo que tu
deseas o esperas.
Nadie es más ni menos que tú, acepta a los demás
con sus defectos y cualidades, sin juzgarlos con ligereza. Cuando vives con
respetos hacia los demás, te vuelves más tolerante, paciente, comprensivo,
cumplidor y responsable de tu participación en el mundo
Un criterio fácil que
puede usarse para determinar si tu estas tratando a alguien con respeto
consiste en considerar si la acción que va a realizar es reversible. Es decir:
¿querrías que alguien te hiciera a ti la misma cosa que tú vas a hacer a otro?
Esta es la idea fundamental contenida en la Regla
de Oro: «trata a los otros
tal como querrías que ellos te trataran a ti».
EL RESPETO HACIA LOS DEMÁS
“Un hombre estaba poniendo
flores en la tumba de su esposa, cuando vio a un hombre chino poniendo un plato
de arroz en la tumba vecina.
El hombre se dirigió al señor
chino y le preguntó, levemente burlón:
-
Disculpe señor ¿de verdad cree usted que el difunto vendrá a comer
el arroz?
-
- Si – Respondió el hombre chino – Cuando el suyo venga a oler sus
flores..”
MORALEJA
Respetar las opiniones del
otro, es una de las mayores virtudes que un ser humano puede tener. Las
personas son diferentes, por lo tanto actúan diferente y piensan diferente.
No juzgues… solamente comprende…y
si no puedes comprender, siempre respeta.
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